Matías Reyes Gómez

El trabajo representativo de este artesano incluye piezas con terminados de calado, alisado, bruñido y grabado, las cuales conforman, básicamente, todas las técnicas empleadas en la producción del barro negro.

Su incursión en el oficio se dio cuando era muy pequeño gracias a que sus padres le asignaban tareas sencillas para ayudar en el taller familiar. Tiempo después comenzó a producir pequeñas piezas, que fue perfeccionando con los años, con lo que adquirió experiencia y técnica en las tareas artesanales.

Con un amplio historial en la participación de exposiciones y ferias en el estado y al interior del país, este artesano ha ido acumulando premios, así como conocimiento de técnicas por el intercambio de saberes con otros artesanos. Acepta casi todas las invitaciones que se le hacen, pues sabe bien la oportunidad que estos espacios representan. También participa en cursos, conferencias y talleres donde se puedan aprender novedades respecto a la actividad artesanal.

Su producción integra diversas piezas de barro negro, como jarrones, tibores, floreros, cántaros y más. No tiene predilección alguna por una determinada técnica, pues así como usa un terminado calado o bruñido, puede combinar varias técnicas en la producción de sus piezas


Angélico Jiménez Hernández

La historia del tallado en madera es la vida de Angélico Jiménez y su familia, ya que su padre Don Manuel Jiménez Ramírez , así como su madre, Doña Viviana Hernández Aguilar, fueron precursores de este gran arte, donde los colores y diseños se transforman gracias al mundo quimérico de Angélico.

A pesar de las carencias y la difícil época de los 60, la familia Jiménez Hernández tuvo un despunto en los 70, cuando el cineasta Judith Bronowski decidió visitar su taller y así dar a conocer el arte de tallado en madera, que está intrínsecamente relacionado con la vida de la comunidad de San Antonio Arrazola, en Xoxocotlán.

Ese momento de enclave permitió que Angélico y su familia empezaran a mostrar su trabajo artesanal a toda la comunidad internacional, el cual ha recibido con bombo y platillo el detalle, el cuidado y la pasión de esta familia.


Angélica Vásquez Cruz

El trabajo que realiza se distingue por su singularidad y su sello personal en el uso de los engobes naturales, que le dan color a las piezas de barro natural. Está catalogada como una extraordinaria exponente del arte popular y cuenta con una gran trayectoria nacional.

Comenzó su actividad como productora de artesanías desde muy pequeña, elaborando piezas utilitarias para que su mamá pudiera comercializarlas. Muy pronto se dio cuenta que esta actividad no sólo era su sustento sino su pasión y que tenía facilidad para modelar diversas esculturas. Más tarde tuvo la oportunidad de participar en un certamen con una pieza que inscribió uno de sus familiares y con ello comenzó su carrera.

Posee una de las más grandes colecciones de reconocimientos, obtenidos por su intervención en los concursos de artesanías celebrados a nivel estatal y nacional, así como constancias por haber sido invitada como expositora en exhibiciones de galerías de varios estados de la unión americana. Destacan su Premio Nacional de Ciencias y Artes, y su nombramiento como Maestra Emérita de Arte Popular, el cual la acredita para fungir como jurado en certámenes y participar en concursos estatales y nacionales.


Jacobo Ángeles

Originarios de San Martín Tilcajete,  Jacobo y María Ángeles honran las costumbres del pueblo zapoteca a través de sus colores y técnicas, con un profundo agradecimiento a todas las personas que han compartido con ellos su arte.

En 1994 obtuvieron el Primer Lugar en el concurso organizado por Bazar del Mundo y el Gobierno del Estado de Oaxaca. Sus obras forman parte de prestigiadas colecciones, como la de la Universidad del Sur de California, la Galería Nuestra Tierra Hald Moon Bay California, la Gallery en Colorado, entre otros. También ha destacado su presencia en museos como el de Chicago, Arizona o el Museum of Man.

Su estilo y presencia es única, su cosmovisión del mundo ha trascendido las fronteras del mundo, todo gracias al arte y la idiosincracia de los zapotecas.


Francisca Palafox H.

Entre sus diseños se puede ubicar la presencia de San Mateo del Mar, Tehuantepec. Cada prenda elaborada por las manos de Palafox lleva impreso el sentimiento de su comunidad, así como el esmero y la perfección.

Los colores naturales, el hilado en telar de cintura y las figuras que poco a poco se desprenden de su creatividad hacen que sea una de las artesanas más famosas de la región. No es casualidad que su trabajo haya sido galardonado en el XXX Concurso Nacional Gran Premio de Arte Popular, el XII Edición del Concurso Nacional Nacimientos Mexicanos o el Gran Premio de Arte Popular 2006.


Felipe Fabián Pedro

El barro negro siempre fue la pasión de Felipe Fabián, sus trazos, los orificios y el moldeado han sido determinantes para que este artesano despunte a nivel nacional e incluso internacional.

Originario de San Bartolo Coyotepec, Fabián ha forjado una carrera de largo alcance: primer lugar en el concurso Gran Premio de Arte Popular en 1993, primer lugar en el Concurso Estatal de Cerámica en 1997, primer lugar en el premio Benito Juárez en Oaxaca en 1997.

Nacido en 1961, Fabián ha logrado distinguir sus artesanías gracias a la modernidad y la innovación, combinando una técnica milenaria con los trazos de un México que mira al futuro.